domingo, 26 de enero de 2014

Robots deambulando por el hospital

Los médicos no pueden estar en dos sitios de un hospital al mismo tiempo, y en el caso de grandes centros médicos, pueden perder mucho tiempo yendo de un lado para otro. Si además, se requiere su presencia en otro hospital, entonces los desplazamientos merman seriamente el tiempo que el médico puede dedicar a la labor más importante de su oficio: Ejercer la medicina. Además, en casos de extrema urgencia, en los que se necesite el asesoramiento inmediato de expertos para tomar una decisión, no hay tiempo para desplazarse.

Contar con un robot que se desplace de habitación a habitación y les ofrezca en tiempo real imágenes y toda la información médica necesaria, les ayudaría a lograr hasta cierto punto esa capacidad de poder estar en dos sitios a la vez, pudiendo así dedicar más tiempo a un paciente en estado crítico pero sin desatender su labor de vigilancia de otros pacientes.

El Centro Médico Ronald Reagan de la UCLA (Universidad de California en Los Ángeles), el primer hospital del mundo en introducir un robot de presencia remota en su unidad de cuidados intensivos neurológicos, en 2005, ahora da la bienvenida al RP-VITA, el primer robot de esa clase capaz de recorrer el hospital por su cuenta.

RP-VITA, apodado EVA, es un robot de unos 165 centímetros de altura y 80 kilogramos de peso. A diferencia de modelos anteriores que eran guiados por los médicos mediante un joystick a través de un ordenador, esta nueva versión se autoconduce mediante un piloto automático, permitiendo que los médicos dediquen más tiempo al cuidado de los pacientes.

Con la simple pulsación de un botón en un iPad, el Dr. Paul Vespa, director de atención neurológica crítica en el citado centro médico, y profesor de neurocirugía y neurología en la Escuela David Geffen de Medicina, adscrita a la UCLA, puede hacer que el robot vaya hasta la habitación de un paciente. Equipado con 30 sensores que le permiten "ver" cuándo una camilla o un espectador curioso bloquea la ruta, RP-VITA posee la inteligencia suficiente para comprender la situación y modificar su trayectoria a fin de esquivar el obstáculo y poder seguir avanzando hacia su punto de destino.

Después de que el robot llega al lado de la cama en la que yace un paciente, Vespa puede examinar a esa persona en tiempo real. Un monitor de video de doble vía en el "rostro" de RP-VITA permite al paciente y al médico verse y escucharse mutuamente. Una capacidad de zoom muy buena permite a Vespa hacer a distancia cosas como mirar de cerca los ojos del paciente para comprobar si sus pupilas están dilatadas.

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Desarrollado conjuntamente por las empresas InTouch Health e iRobot Corp. (esta última conocida por sus populares robots domésticos que barren, aspiran y friegan suelos), el software de RP-VITA crea un mapa de la planta del hospital donde trabaje que está integrado con las fichas de los pacientes ingresados. De este modo, el robot sabe a qué habitación ir cuando un médico selecciona un paciente en un iPad. El mapa, guardado en la memoria interna de RP-VITA, se actualiza constantemente conforme los pacientes son ingresados o dados de alta.

El robot también permite que los especialistas de un hospital evalúen casos complejos de hospitales en otras partes del mundo. Los datos e imágenes médicas del paciente, los cuales están codificados, son descargados con facilidad de una red.

domingo, 5 de enero de 2014

Sillas elevadoras, una opción a la que no se resisten ni los X Men

Seguramente el doctor Charles Xavier, el líder de los X Men, tras quedar postrado en una silla de ruedas debido a un accidente laboral, (una disputa con un alienígena llamado Lucifer que abrigaba intenciones de conquistar la Tierra) consideraría seriamente añadir una silla elevadora a su elegante escalera. Quizás se decantase por una silla antes que por un elevador por necesidades de espacio, pues no hay nada más cómodo que los timbrazos de un elevador para aquel que se desliza en silla de ruedas, pero una silla elevadora supondría una buena opción para su Mansión X que le sirve para albergar a niños mutantes, al tiempo que les ayuda a perfeccionar y controlar sus poderes. Desde luego, el doctor Xavier sabe cómo hacer auténticas proezas con su mente, pero nadie se resiste, por muy mutado que tenga el ADN, a un ingenio que nos devuelve la plenitud de nuestro hogar y la independencia.

Así, ya sea porque has quedado a merced de una silla de ruedas tras el combate con un invasor o por otras razones menos exóticas, lo cierto es que las sillas elevadoras pueden echarnos una desdeñable ayuda. Además, factores como el envejecimiento de la población y el halagüeño dato de que residimos en el segundo país europeo con mayor esperanza de vida (españa) nos convierte en los principales postores de las sillas elevadoras y derivados. No en vano, en temas de longevidad sólo nos aventaja Italia, según se desprende del reciente Informe Panorama de Salud 2013, así que España se ha erigido en un Edén donde envejecer. Sin embargo, nadie nos libra de lidiar con los achaques de la movilidad. Por lo tanto, la situación económica será adversa, pero nuestra salud no corre pareja a estos malos números.

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Foto: Salvaescaleras
¿Cómo es una silla salvaescaleras? Pues a aquellos que todavía guarden en la retina los mortales derrapes hasta el cielo de la anciana de la película de los Gremlins (1984) encaramada a su silla elevadora, les informamos de que no hay nada más seguro y placentero que los viajes que nos marquemos a la planta superior de nuestra vivienda a bordo de una silla elevadora que dispone de cinturón de seguridad, un reposapiés y un reposabrazos desde donde se controla el itinerario de la silla. Todo ello suele ser plegable a fin de no entorpecer el paso cuando no se está usando.

Aunque seguramente Xavier, dada su condición de mutante con increíbles poderes mentales, obviaría el mando y recurriría a su mente para desplazarse con la silla, la mayoría tendríamos que rendirnos al uso de los botones.

Además, no es relevante que tu escalera se asemeje a una enrevesada autopista con unas cuantas vueltas, pues para su instalación se estudia el diseño de la escalera y sus características de modo que raro será el caso en el que los facultativos de las sillas elevadoras meneen la cabeza y te suelten un compungido “no hay nada que hacer”. No, eso no sucederá porque resulta indiferente si ésta es recta, curva o una escalera de caracol, pues seguro que acaban encontrándole su media naranja con un raíl que se ajuste a la “personalidad” de tu escalera y a tus gustos, pues se puede escoger el color de ese conducto que serpenteará por los escalones.

Para colmo, el invento está tan perfeccionado que en caso de atasco en la vía, la silla elevadora incorpora unos sensores que permiten detectar los obstáculos y, en esos casos, la silla se detendrá.

Como último apunte para los que barajen adquirir una silla elevadora, hablaremos de la importancia de que la empresa instaladora sea un distribuidor autorizado del producto que nos están vendiendo. Esto no es baladí porque, de lo contrario, la compañía no nos podrá proveer de piezas de recambio en caso de necesitarlas, ni nos podrá prestar el servicio técnico adecuado. Para hacer acopio de información y no errar en la búsqueda de sillas elevadoras, recomendamos visitar blogs versados en la materia como el que enlazamos.
Seguro que nuestro Charles Xavier particular ya está echándole un vistazo para evitar, de este modo, batacazos en la elección. Desde luego, resulta evidente que dicho personaje posee una mente privilegiada pues sabe de sobra que la información es poder.